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LAS CLÁUSULAS SUELO Y LOS CEREBRINES: ¿Tienen razón los jueces?


Buenas tardes! Hoy vuelvo que sé que me echabas muuuucho de menos. Me he tomado un tiempecito de relax pero ya vuelvo a la carga.

Y vuelvo con Sentencia bajo el brazo. Hace más o menos un mesecillo llegó a mis manos una Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que me llamó la atención. Sí, y es que trataba un tema que para mi es más llamativo que cuando ponen SEX en un anuncio: trataba de los ABOGADOS y su condición de consumidores. Leída y repensada me vino a mi cansado cerebro un momento EUREKA. Y vi la manera de relacionar esta Sentencia con los supuestos problemáticos en los Tribunales que se plantean en relación con las fatídicas cláusulas suelo.

Como estas ideillas que me rondan la cabeza no me gusta quedármelas para mi misma te propongo que me acompañes en este viaje apasionante por el mundo del sofismo – no mío, sino de otros – y así podrás ver lo que yo vi en ese momento.

Al tajo!


HIPOTECA TRAMPA DEL POBRE MORTAL


Al común de los mortales cuando se dirigió al Banco con sus ilusiones para comprar una casa el Banco le ofreció el oro y el moro: una hipoteca fantástica. El nombre ya lo anunciaba: Hipoteca fácil, hipoteca remunerada, súper-hipoteca, hipoteca paraíso

El Banco, como si fuera un generoso compañero con una sonrisa deslumbrante le indicó: Se ha aceptado tu operación. Todo va a salir bien, va a ser un matrimonio maravilloso, pleno de felicidad y parabienes. Convencido se quedó. Raudo y veloz acudió de la “manito” del Banco como alma que lleva el diablo al ser que podía materializar tanta felicidad: El Notario. Y firmó! Ya se había consumado. Su esplendorosa casita, su maravillosa hipoteca. A vivir!!!

Pasado el tiempo se encontró con cierto sentimiento de decepción que todo no era tan maravilloso como le habían prometido. Que más que hipoteca fácil tenían que haberla denominado hipoteca trampa. Y es que con gran desesperación observó cómo mes tras mes, por mucho que descendiera el EURIBOR, siempre pagaba lo mismo.

– ¿Qué pasa? – se preguntó.

– Será un error del Banco – se respondió.

Decidido, se dirigió al Banco a poner los puntos sobre las íes y el amable oficinista le indicó lacónicamente: No hay error alguno. Tu hipoteca fácil paraiso tenía una cláusula suelo y, por tanto, siempre pagarás como poco ese importe.

– ¿Cláusula suelo? ¿Dónde? – exclamó alarmado.

El ojeroso oficinista respondió levantando la mirada sobre sus diminutos anteojos – Pues en su hipoteca. ¿Dónde va a ser? Usted la firmó. Y lo que se firma va a misa. Ale, siguiente!

Nuestro mortal común, desesperado y con un nudo agobiante en el estómago, volvió, desesperado, a casa. Revisó su hipoteca fácil y, efectivamente, encontró entre el rollaco incluído en los miles de folios de la escritura que el interés de su hipoteca nunca sería inferior al 4%. No sabía si reir o llorar.

¿Pero cómo me han hecho esto a mi? – se lamentaba con ojos llorosos y labios temblorosos.

En ese momento, a nuestro pobre mortal, que no se apellida Rato ni se llama Rodrigo, empezaron a interesarle cosas que antes le resbalaban: lo que decía la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, lo que comunicaba ADICAE, los post de una serie de abogadillos de segunda y las noticias redactadas por muchos periodistas.

Su vida siguió hasta que una tarde lluviosa, estaba tan tranquilo en su casa haciendo cuentas para llegar a fin de mes cuando, como si fuera una señal del destino, encendió la televisión y apareció ante sus ojos una notica bomba: El Tribunal Supremo había decidido declarar que las cláusulas suelo son nulas por falta de transparencia.

– ¿Cómo? ¿Es cierto lo que oyen mis oídos? – se preguntó asombrado el pobre mortal – Dios! Mi salvación! No me la colaron por tonto, sino por sinvergüenzas ellos! Ahora lo tengo claro, a luchar! – exclamó no sin levantar el puño al cielo en señal de guerra.

Nuestro pobre mortal, más feliz que una perdiz acudió a un abogado. Y consiguió que un juez declarara su cláusula suelo NULA. Ya no regalaría más dinero al Banco. Colorín, colorado, este cuento no ha hecho más que empezar…


HIPOTECA TRAMPA DE UNA MENTE MARAVILLOSA


A las mentes maravillosas de andar por casa de nuestro país (licenciados en Derecho, Economía, magistrados, jueces, doctores, arquitectos, empleados de banca, matemáticos y etc, etc) les sucedió exactamente lo mismo que al pobre mortal con una diferencia: Puede ser que al firmar la hipoteca o antes gracias a su privilegiada mente se dieran cuenta de que la misma tenía una cláusula suelo. Incluso puede ser que pidieran al Banco que la excluyera de las condiciones obteniendo una negativa monumental por respuesta.

Estas personas preparadas con cerebros ilustrados han acudido igualmente a los Tribunales para solicitar la nulidad de lo que clama al cielo: la injusta cláusula suelo. Sin embargo, en algunos casos los jueces han considerado que su formación y conocimientos impide en sus casos entender que las cláusulas suelo se comercializaron por las entidades con la necesaria falta de transparencia para que sean declaradas NULAS

Es en esta parte del viaje donde entra en juego la gran Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 3 de Septiembre de 2015. En esta sentencia el Tribunal resuelve un caso en el que un Abogado firma un contrato de préstamo con garantía hipotecaria con una entidad financiera. En dicho contrato el préstamo se le otorga por la entidad financiera al Abogado y la hipoteca la constituye éste sobre el local donde está situado su Despacho de Abogados.

El Abogado, como el contrato contenía cláusulas abusivas, reclama judicialmente la anulación de las mismas. El Juzgado duda sobre si en este caso el Abogado puede ser considerado consumidor y, por tanto, le pregunta al Tribunal de Justicia de la Unión Europea cómo ve el tema.

El Tribunal Europeo dice:

– Oye, que sí, que este hombre es Abogado y garantiza el préstamo hipotecario sobre un local propiedad de su Despacho, pero aquí hay dos contratos:

  • Por un lado, el contrato de préstamo que se concede al Abogado sin especificar que se destinará su importe a temas profesionales. En este caso el Sr. Abogado no hay problema en que sea considerado consumidor.
  • Y, por otro lado, el contrato de garantía del préstamo (hablando en plata: la hipoteca) sobre el local del abogado que nos da igual porque estamos analizando el contrato de préstamo.

Y es que el concepto de consumidor tiene “carácter objetivo” ¿Y esto que quiere decir? Pues que en los contratos celebrados entre empresarios y consumidores lo relevante para considerar a esta persona consumidor es la finalidad con la que se adquiere el bien o servicio y la naturaleza de dicho bien o servicio. Es decir, si ese abogado pide el préstamo para saldar deudas como abogado (cuotas colegiales o ampliar el bufete) será no consumidor pero si lo pide para pagar deudas de su casa, será consumidor.

Es indiferente a estos efectos que el abogado sea un cerebrín que conozca de pe a pa la regulación de las cláusulas abusivas. Será consumidor. Por mu listo que sea. Y es más, la legislación comunitaria sobre cláusulas abusivas en contratos celebrados por consumidores protege a los consumidores frente a contratos en que carecen de capacidad de negociación aunque entiendan lo que firman. Y es que se trata de evitar que la empresa imponga las condiciones que le de la gana. Aunque sea un cerebrín y se dé cuenta de la mierda de cláusula que le han impuesto: Hay que proteger a esta persona porque es la parte débil del contrato.

Por tanto, atendiendo a la sentencia de Europa la falta de transparencia que fundamenta la nulidad de las cláusulas suelo debe ser enjuiciada desde el punto de vista de la actuación del Banco (que está obligado a explicar pormenorizadamente las cláusulas suelo simulando escenarios diversos, informando de la previsión de modificación de los Tipos de Interés, indicando el importe mínimo que tendrá que pagar esa persona por aplicación de la cláusula suelo, ya sea el consumidor un analfabeto o un erudito) y no desde el punto de vista de la actuación o conocimientos del consumidor. Pues en estos casos, la FALTA DE TRANSPARENCIA no es un supuesto de ERROR-VICIO.

Si no fuera tal y como dispone el Tribunal Europeo, ¿cómo es posible que se puedan ejercitar acciones de cesación de cláusulas suelo nulas por falta de transparencia tales como las que condenaron a BBVA, NCGB y Cajas Rurales Reunidas a eliminar todas las cláusulas suelo de sus hipotecas con consumidores? A mí, que me lo expliquen…

Hasta aquí por hoy!

Espero haberte ayudado!