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MÉTODO 365/360 O CÓMO PAGAS MÁS DE LO QUE DEBES


Buenas tardes! Estos últimos meses me he hecho de rogar, pero no en vano. He estado estudiando y, como no, luchando para que los derechos de los ciudadanos consumidores (que, no olvides, somos mayoría absoluta cualificada) se vean respetados en nuestros tribunales.

Hoy ya me picaba el gusanillo de contar cosillas por este medio y no me he podido resistir. He sacado un hueco de mi, a diferencia de Rajoy, apretada agenda y te voy a contar lo que he aprendido nuevo sobre hipotecas, consumidores y abusos bancarios. Ains, qué misterio! Ahí va: Se trata de una cosa “mu quiquiricosa”: El Método 365/360.

¿Y qué es eso? Pues algo de lo que los “abogaíllos” en general ni nos enteramos. Pero no te eches las manos a la cabeza, no somos tan “petardos”. Tampoco se enteran los profesores de escuela, ni los taxistas, ni los secretarios, ni los obreros, ni los médicos (bueno, éstos a lo mejor sí que son muy listos) En definitiva, no se entera casi nadie.

El Método 365/360 llegó a mi vida gracias a algún abogadillo que presupongo tiene relaciones con matemáticos de altas calificaciones que publicó este articulillo en que habla del abuso bancario que hay en el cálculo de los intereses que te cobra el banco por prestarte el dinero: el MÉTODO 365/360. Lo leí atentamente y dadas mis carencias intelectuales en este ámbito tuve que preguntar a un colega muy inteligente para que me lo explicara y, sobre todo, para que fuera capaz de identificar este método entre las montañas de hipotecas que rodean mi amado escritorio. Mi generoso colega puso sus veloces neuronas a trabajar y voilá! En un momento me lo explicó. Y yo que soy la vocera no puedo resistirme a contártelo!

En unas breves pero necesarias palabrejas voy a intentar explicarte qué es eso del Método 365/360, cómo puedes descubrir si en tu hipoteca “te lo colaron” y cómo puedes defenderte para eliminarlo.

Començen!


PORQUE YO SOY DE LETRAS


Cuando tienes la gran suerte de acunar en tu regazo una maravillosa escritura de préstamo con garantía hipotecaria (qué nombre más “presioso”) coloquialmente conocida como la maldita hipoteca, te pones a leer y no entiendes el 98% de lo que pone. El 2% que entiendes se corresponde con las fechas, nombres propios, DNIS y direcciones. Por eso no es aventurado afirmar sin ningún genero de dudas que NO TE ENTERAS DE NÁ.

Si tienes la suerte o desgracia de haberte pegado 5 años aprendiendo tan amenamente los intríngulis del Derecho y te has convertido en un abogadillo versado en temas hipotecarios o si eres uno de los afortunados que a base de sufrir acosos bancarios has aprendido en un auto cursillo acelerado cómo se lee una escritura (que es casi más complicado que hablar arameo fluidamente) serás capaz de leerte la escritura en diagonal y averiguar si hay cláusula suelo (conocida coloquialmente como maldita cláusula suelo) si hay IRPH (conocido coloquialmente como estafa) si hay comisiones (conocidas coloquialmente como malditas comisiones) o si hay interés de demora (conocido coloquialmente como robo).

Tras una lectura en diagonal, sí, sí, en diagonal, que los que leemos escrituras somos raritos pero no masocas, hay un trocito que te habla de fórmulas matemáticas, generalmente este maldito trozo figura en la Cláusula Segunda donde pone Devengo y liquidación de intereses y en la Cláusula Sexta cuando te habla de intereses de demora. Ese trozo, con carácter general, lo calificas de jeroglífico, pones tu mente en blanco cuando tus ojos lo ojean y sigues adelante.

Pues a partir de hoy cuando tengas el placer de encontrar en la escritura la maldita fórmula, haz un esfuerzo y QUIETO, PARAO: Léelo y reléelo. Tiene importancia y se puede entender! Ya no habrá misterios para ti! Verás qué fácil!


365 DÍAS NO SON 360: UNA OBVIEDAD


Tú vas al Banco y te concede una hipoteca. Técnicamente la operación bancaria consiste en que el Banco te da pasta a cambio de que tú se la devuelvas con intereses y asegures que vas a pagar porque si eres malo y no pagas te quita tu casa y todo el dinero que tengas y más.

Centrémonos en el interés que te cobra el Banco (que no es otra cosa que la ganancia que recibe el Banco por ese dinero que te ha prestado) El interés depende de una serie de fórmulas de matemáticas financieras que se pueden explicar así:

  • El Banco te dice: Te dejo 120 para que me lo devuelvas en 120 meses. Pero, hombre, no me vas a devolver solo 120, que no soy tontico, me devuelves esos 120 más los intereses remuneratorios que genere ese capital hasta que me lo devuelvas todo. Como soy muy bueno te voy a poner de interés el 4% cada año. Tú no te preocupes, vive la vida, que ya lo calculo yo con la fórmula esa que no entiendes que hemos puesto en el contrato y te paso los recibos cada mes. Tú solo preocúpate de que haya dinero en la cuenta para pagar.

Tú te quedas tan pancho pagando los recibos mensuales que te gira el banco a tu, generalmente, escuálida cuenta bancaria y, haciendo caso al banquero, vives tu vida sin pena ni gloria.

Pues bien, puede ser que en este tema también te esté timando el Banco y tengas que empezar una nueva lucha. En el cálculo de intereses remuneratorios puede haber otro truco de la Banca: que te hayan “colao” el Método 365/360.

Este método se puede explicar fácilmente.

Cualquier persona que firma un préstamo piensa y cree firmemente lo siguiente:

  • Si me ha dicho que cada año me va a cobrar el 4% de intereses y un año tiene 365 días, pues cada día tendré que pagar unos intereses de 4/365= 0,010%. Si el año es bisiesto, pues pagaré de intereses 4/366= 0,010% cada día. Así que a ojo de buen cubero este año pago 4,80 de intereses.

¿Fácil, verdad? Parece que no hay truco ni cartón!

Pues SI QUE LO AHÍ.

Algunos bancos que son más listos que el hambre se inventan que el año no tiene 365 días para calcular cuanto interés te van a cobrar cada día, sino que hacen “la ficción” de poner en el contrato que para calcular cuánto interés te van a cobrar cada día el año va a ser de 360 días. Ahora, eso sí, tú vas a pagar los intereses de 365 días – que son los días que tiene un año.

En estos casos el discurrir mental del Banco es el siguiente:

  • Si le he dicho que cada año le voy a cobrar el 4% de interés y un año para mi tiene 360 días cada día tendrá que pagar de intereses 4/360= 0,011%. Como para el deudor el año tiene 365 días pagará intereses por 365 días por lo que este año, que no es bisiesto, me llevo a la butxaca un interés de 4,015% y si es bisiesto me llevaré un 4,026%. Así que este año cobraremos 4,81 de intereses y el bisiesto cobraremos 4,83 de intereses. Guau! Jugada redonda y ni se ha enterado! Juas, juas, juas!

 ¿Lo ves? Qué listos los banqueros! Si es que la fortuna se hace peseta a peseta… Ains, que mentes privilegiadas. Un momento! ¿Privilegiadas o abusonas? Ahí lo dejo…


TU HIPOTECA ES TU BIBLIA


No te sulfures. Todo tiene remedio. No seas vago y coge tu hipoteca. Te voy a dar las pistas para que averigües si te la colaron por aquí también:

Busca la cláusula Segunda: Amortización. Dentro de esta cláusula tiene que haber algo que se refiere a Devengo y liquidación de intereses. En esta cláusula es donde lo deberías ver: Si ves 36000 o algo de 360 enciende la alarma! Ahora comprueba que diga algo así como que el interés se devenga por días naturales (es decir, 365 días) Si es así, los has pescado!

También tendrás que mirar la cláusula de intereses de demora (la Sexta) en la que suele indicarse que el tipo de interés anual de demora se divide por 360 para convertirlo en tipo diario. De manera que cada día te aplicarán un poco más de interés de demora tal y como te he explicado. Ala, pescados!

¿Has visto? Ahora piensas en la cara sonriente de los anuncios televisivos bancarios: Estamos aquí para ayudarte, banca ética, cívica… Y recuerdas el refrán: Dime de lo que presumes y te diré de qué careces…


MÉTODO 365/360 NO, NEIN, NI EN BROMA


¿Te has quedado chafado? Normal, si es que cuanto más investiga uno más ve que es difícil que la Banca no haya engañado por algún lado. Hasta en fórmulas matemáticas. ¿No se llaman ciencias exactas? ¿Ni nos protegen las matemáticas? Pues, desgraciadamente, no.

Sin embargo, tranquilo, que el Método 365/360 es tan abusivo que tienes todas las de ganar.

Te dejo un enlace a este maravilloso articulillo escrito por un Doctor en Derecho listísimo en el que habla jurídicamente de lo malo malísimo que es este método.

Resumiendo lo que manifiesta el Señor Doctor en Derecho el Método 365/360 es a todas luces nulo por dos motivos:

Porque contraviene la Ley de Defensa de los Consumidores y Usuarios: No es válido que el Banco se pase de listo y te cuele un método de cálculo de intereses que supone, a efectos prácticos, que pagas más a cambio de nada (artículo 87.5 TRLGCU)

Pero es que, además, de esta cláusula el Banco no te dijo “ni mu” cuando firmaste el contrato y eso supone que la comercializó con Falta de Transparencia, vamos, como vengo diciendo, que te coló un gol. Este hecho determina que esta cláusula es NULA y el Banco tiene que dejar de aplicarla y devolverte el dinero que te ha cobrado de más por no aplicarte el método 360/360 (es el que tienes que pedir que te aplique porque es el más beneficioso para ti).

¿Y qué hacer ahora? te preguntarás. Yo animo a todos los afectados por este método a que presenten una cartita a su Banco pidiéndole que deje de aplicar el Método 365/360, que aplique el Método 360/360 y que devuelva el dinero que haya cobrado de más.

Si el Banco hace lo que mejor se le da, esto es, oídos sordos, a RECLAMAR judicialmente su eliminación!

Y no olvides que también puedes oponerte a la ejecución hipotecaria por esta cláusula!

Bueno, res mes por hoy!

Espero haberte ayudado!

Hasta pronto!

 

 

 


TRIBUNAL SUPREMO, BANCOS, INTERESES DE DEMORA Y CONSUMIDORES: Una mezcla explosiva


Bueno, bueno, bueno. Como no podía ser de otra forma ha llegado el Tribunal Supremo para poner orden como Dios manda en el sistema. Y es que, como ya te conté en mi primer post, en el tema de intereses de demora la cosa se estaba poniendo feita para nuestros amigos los Bancos. Y eso no puede ser. Habrase visto!

Pues bien, hoy voy a contarte qué ha dicho el Tribunal Supremo el pasado 22 de Abril de 2015 en una Sentencia de Pleno sobre los intereses de demora. Al ser una Sentencia de Pleno es más importante que otras porque sienta doctrina sobre los intereses de demora.

Te preguntarás: ¿De qué doctrina me habla ésta ahora? Pero ¿qué rollo es éste? ¿No era un blog para el ciudadano de la calle? No me quiero complicar la vida, me voy a mirar si veo a un perro tocando el piano en Youtube.

Tranqui, tronc@, te explico: Doctrina jurisprudencial, toma ya!, es algo así como los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento pero en vez de vincular a los creyentes de una determinada religión vincula indiscriminadamente a tod@s l@s españoles (y españolas) seamos mor@s o cristian@s. ¿Y por qué? Porque estos mandamientos en forma de doctrina jurisprudencial van destinados a ser aplicados sí o sí por los jueces de nuestro amado país al resolver los asuntos que todo hijo de vecino puede plantearles- eso sí, siempre que tenga pelas para pagar abogados y demás o sea bendecido con el beneficio de justicia gratuita

A ver, a ver si nos sorprende para bien o para mal nuestro órgano jurisdiccional superior. ¿Tú qué crees?


LA QUE HAN LIADO ESTOS CONSUMIDORES


Hay que recapitular para entender el por qué de la vida. Nooo, es broma, el porqué de la Sentencia. Últimamente estábamos asistiendo en los juzgados a una pequeña guerra que considerábamos ganada los consumidores en relación con los intereses de demora.  Y es que cuando por la razón que fuera un consumidor dejaba de pagar un préstamo y el Banco o la entidad financiera que fuera (COFIDIS, FINCONSUM, TOYOTA, SANTANDER CONSUMER, etc…) iba al juzgado a pedirle al juez que le auxiliara para  que el deudor “le pagara lo que es suyo” el juez le decía:

Quieto ahí! Estás pidiendo que te devuelvan tu pasta pero además le estás pidiendo a est@ consumidor/a que te pague un dineral en concepto de intereses de demora. Yo, como soy juez/a que estoy encargad@ de defender los intereses de los consumidores “por encima de los tuyos” no te lo paso. Te guste o no te guste. Esos intereses de demora tienen “mu mala pinta”. Te los quito. No seré yo quien te ayude a asfixiar a esta persona obligándole a que te pague esos intereses de demora. Y esto porque yo lo valgo y porque así lo dice el Tribunal de Justicia de la Unión Europea entre otras en la Sentencia de 21 de enero de 2015. Así pues, le voy a decir al/a la pobre deudor@ que te devuelva solo el capital que le has prestado. Y punto.

Esto no es ficción aunque parezca increíble. Esto estaba pasando en la gran mayoría de los juzgados de instancia de nuestro país. De esta manera, en los procedimientos judiciales que estaban poniendo los Bancos para que el juez les ayudara a “recuperar los dineros” que habían prestado a los consumidores cuando éstos habían dejado de pagar, los jueces no admitían al Banco que les reclamara que abonaran tanto el capital como la losa de los intereses de demora. Los jueces decían: paga el capital y de intereses de demora pactados al 18%, por ejemplo, 0 patatero.

Los consumidores estábamos de enhorabuena! Que felicidad, madre mía! Por fin una batalla ganada! Y sin decir ni pío! Guau!

Pero qué sabio el refranero español cuando dice que lo bueno dura poco.


QUIETOS “PARAOS” QUE VIENE LA CABALLERÍA


Pues bien, mientras los consumidores inocentemente celebrábamos con desenfreno esta batalla ganada con sudor y lágrimas a las entidades financieras y a su madre, una oscura amenaza se cernía sobre todos nosotros como una nube negra que avanza lentamente sin pausa sobre nuestro futuro: Un recurso de casación que formalizó el Banco Santander ante el Tribunal Supremo frente a la Sentencia de 29 de Junio de 2012 de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.

Este recurso de casación se refería a un tema de andar por casa: Una deuda por impago por parte de un consumidor de un préstamo mondo y lirondo de unos 16.000,00 euros. La Audiencia Provincial eliminó en su sentencia los intereses de demora reclamados por la entidad financiera (unos 5.000,00 eurillos) y el Banco Santander decidió recurrir en casación porque quería sus intereses de demora a toda costa. Y la jugada, como quien no quiere la cosa, le ha salido redonda.

Cuando vio el recurso de casación el Tribunal Supremo, que era consciente de la que estaban liando los juececillos con los intereses de demora, se frotó las manos con satisfacción; y es que la ocasión la pintan calva: Vamos a poner orden en este desaguisado.

Es así como llega a nuestra vida la Sentencia de 22 de Abril de 2015 que sienta la siguiente doctrina jurisprudencial (que sí, que no es necesario que vuelvas atrás, que esto no es una escritura hipotecaria, que a mi me interesa que te enteres de lo que te cuento = un mandamiento, una ley de las Doce Tablas, una proposición que sienta cátedra, una norma del Candy Crush)

Tomo aire para soltar esto que no me veas:

“Se fija como doctrina jurisprudencial que en los contratos de préstamo sin garantía real concertados con consumidores, es abusiva la cláusula no negociada que fija un interés de demora que suponga un incremento de más de dos puntos porcentuales respecto del interés remuneratorio pactado”

Así suena bien. Parece razonable. Por lo menos a mí, que no soy sospechosa de querer beneficiar a las entidades financieras, me lo parece.

Lo que pasa es que siempre hay truco. Siempre. Y es que nuestro Tribunal Supremo, órgano encargado de velar por los derechos de los consumidores con preferencia a los derechos de las grandes corporaciones les ha echado a estas últimas un nuevo capote torero de infarto al decir en el apartado 2 del Fallo que sí, que anula el interés de demora por abusivo pero que:

“… se siga devengando el interés remuneratorio hasta el completo pago de lo adeudado

Menudo palaco. Este era un debate superado. Hasta la fatídica fecha del 22 de Abril de 2015 cuando el Banco vencía anticipadamente tu préstamo porque habías dejado de pagar los intereses remuneratorios ya no se devengaban más. Vencer el préstamo anticipadamente suponía que el préstamo estaba muerto (sí, sí, finito, caput). De un muerto no se desprende ningún efecto propio de algo vivo. Y los intereses remuneratorios son propios de un préstamo vivo, vigente. Esto es un poco espeso pero vamos, no dudes que del primer al último jurista de España teníamos esta idea marcada a fuego en nuestros cerebrines.

Sin embargo, cuando el Tribunal Supremo resuelve el recurso de casación mediante la Sentencia analizada hoy aquí, se da cuenta que la Sentencia de 14 de Junio de 2012 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea no le permite decirle al Banco Santander: Oye, coleguín, no te acepto que los intereses de demora sean del 18% o del 20% porque son abusivos, pero bueno, te los dejo en un 10% a ojo de buen cubero. Esto es, la sentencia de nuestra bienamada Europa no pemite a nuestro Tribunal Supremo que INTEGRE EL CONTRATO como de seguro le gustaría a él.

Así las cosas, el Supremo en Pleno, que está conformado por una serie de Magistrados muy listos, se pone a pensar cómo echarle un cable al Banco Santander y demás amiguitos esquivando la doctrina jurisprudencial del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Se leen Franckestein y dicen: Vaya, si podemos revivir los intereses remuneratorios del préstamo muerto. Pongámonos a ello sin darle muchas vueltas. Y “yasta” todo arreglado. La euforia del consumidor se transforma en tristeza. De un plumazo. Colorín, colorado.

Y así es como hoy día, si no pagas al Banco un préstamo y el interés de demora que tenía fijado el mismo es abusivo (recuerda: es abusivo según nuestro Tribunal Supremo si es más de 2 puntos superior al interés remuneratorio) el juez lo que tendrá que hacer es decir que es nulo el interés de demora, pero que tu préstamo sigue devengando intereses remuneratorios. ¿Qué te parece? A mí no me gusta nada:

Primero.-  Porque Europa nos dice es que lo que está mal no puede corregirse. Sin embargo, con esta interpretación del Tribunal Supremo una vez más (como ya hizo en el asunto de las cláusulas suelo – te dejo el enlace del post sobre el tema – ) procede de facto a integrar cláusulas abusivas nulas.

Segundo.- Porque el Tribunal de Justicia de la Unión Europea nos dice que para determinar si una cláusula es abusiva hay que comparar qué dice el Derecho Nacional en defecto de pacto y si éste es más beneficioso para el consumidor que lo pactado en la cláusula no hay duda que ésta es abusiva. Si miramos nuestro Derecho Nacional aplicable en defecto de pacto a los intereses de demora vemos que el artículo 1108 del Código Civil señala que en defecto de pacto la indemnización de daños y perjuicios a abonar por el deudor que incurra en mora consistirá en el pago de los intereses legales. Estos intereses legales son siempre menores que el interés remuneratorio por lo que yo me pregunto: ¿Qué pasa con esta interpretación del Tribunal Supremo? ¿Podría ser abusiva?

En fin, ahí queda dicho. ¿Tú qué opinas?

Hasta la semana que viene!

Espero haberte ayudado!


Guía de hipotecas y clausulas abusivas (III): Las 9 clausulas abusivas más comunes: INTERESES y COMISIONES


Buenas tardes a tod@s!

A solo tres días del Día del Consumidor, el día 15 de Marzo, continúo con mi periplo por la difusión de las clausulas abusivas más comunes que contienen los préstamos hipotecarios impuestos por las entidades financieras de nuestro país a los consumidores. Aquí tienes la Tercera Entrega.

Hoy no voy a hablarte de la cláusula suelo. Y te aseguro que lo lamento porque es un tema que me encanta. Como ya te comenté la semana pasada estoy a la espera de leer la tan esperada Sentencia del Tribunal Supremo del mes de Febrero pasado. El sentido del Fallo de esta Sentencia fue filtrado por una Nota de Prensa del Poder Judicial. Esta Nota de Prensa, como recordaréis, se publicó antes de que se “escribiera y firmara” la resolución por los Excelentísimos Magistrados de nuestro más Alto Tribunal. Así pues, es como si nuestro Poder Judicial nos hubiera avisado de la fecha de un parto programado y del sexo del no nacido. Como en estos temas nunca se sabe si se llega a buen término, yo prefiero esperar que la Sentencia sea alumbrada para informarte de la misma. A ver si tenemos suerte la semana que viene.

Así que con mi gozo en un pozo hoy te voy a hablar de otras clausulas abusivas que pertenecen al reparto de secundarios en esta historia de las hipotecas pero que, como los secundarios de Los Soprano, están soberbias en su papel y actúan de la “manito” unas con otras:

En primer lugar, como telonera, te presentaré la tan conocida CLAUSULA DE INTERESES MORATORIOS; esa que tantos dolores de cabeza ha proporcionado a los sufridos hipotecantes que se retrasan en el pago de sus cuotas.

Y en segundo lugar, como cabeza de cartel, podrás conocer más profundamente la indiscutiblemente extendida CLAUSULA DE COMISIONES POR CUOTAS IMPAGADAS que sigue siempre a la anterior.

Vamos al lío!


¿Cuánto le debo? 5+5 son 20


Como saben los seguidores de este blog, mi primer post trató sobre el tema de los intereses moratorios abusivos (a él me remito) por lo que hoy me limitaré a dar un par de pinceladas relativas al caso de las hipotecas.

El artículo 114 de la Ley Hipotecaria dice que en el caso de préstamos hipotecarios el interés moratorio no puede superar 3 veces el interés legal del dinero.

Para saber si el interés moratorio que contiene tu hipoteca supera este límite solo tienes que comprobar cuál es el tipo de interés legal del dinero cada año (aquí te dejo el enlace del Banco de España que yo utilizo) y multiplicarlo por 3.

Por ejemplo, en 2015 el interés legal del dinero se ha fijado en el 3,5% por lo que en el año 2015 no te pueden aplicar un interés de demora superior a 10,5% anual (3,5% x 3 = 10,5%)

En el año 2007, por su parte, el interés legal del dinero se fijó en el 5,00% por lo que en el año 2007 no te pueden aplicar un interés de demora superior a 15,00% anual (5,00% x 3 = 15,00%)

La mayoría de las hipotecas que han llegado a mis manos contienen intereses de demora de al menos el 18% anual. Este 18% tan extendido supone que estas hipotecas contienen intereses de demora abusivos desde el lejano 1997 en que el interés legal del dinero era del 7,5%. Desde 1997 en adelante el interés legal del dinero ha estado a lo sumo en el 5,5% por lo que puedo afirmar que un interés de demora superior a 16,5% anual (5,5% x 3 = 16,5%) es abusivo desde 1997.

Pero ojo, que si el tipo de interés de demora es inferior al interés legal del dinero de cada año multiplicado por 3 también puede ser abusivo y no aplicable. Así se pronunció el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Sentencia de 21 de Enero de 2015: nada impide que un juez considere que el interés de demora que figura en un préstamo hipotecario suscrito con consumidores sea abusivo aunque no supere 3 veces el interés legal del dinero.

¿Y qué sucede si el interés de demora de tu hipoteca es abusivo? Pues que es una gran noticia: No tienes que pagarlo.

En definitiva, si tu hipoteca tiene un interés de demora superior a 3 veces el interés legal del dinero, este interés es abusivo y no te lo pueden cobrar. No lo pagues. No te lo pueden reclamar.


Malo, mala, malo = Son 30 euros 


Cuando te has comprado una casa obteniendo la financiación de un Banco y pasas un bache económico que te impide atender puntualmente tus pagos, gracias a Dios, el Banco está allí para ayudarte… a que no levantes cabeza.

¿Y qué medios tiene el Banco para ponerte la pierna encima? Como puedes suponer, muchos.

El primero de todos ellos es la exigencia de intereses de demora abusivos que gracias a que estás siendo aplicad@ y estás leyendo esta maravillosa serie de post ya sabes que no tienes que pagarlos. Pero como el Banco no tiene suficiente con cobrarte intereses de demora prefiere echar cal en la herida para dejar bien atadas sus ganancias y te suma a la deuda la conocida como COMISIÓN POR CUOTAS IMPAGADAS O COMISIÓN DE IMPAGADOS.

¿Y qué es esta comisión de impagados? Pues viene a ser algo así como una multa por aparcar 10 minutos en la zona azul sin pagar que es la que más molesta.

Te pongo un ejemplo:

¿No pagas 100 euros de una cuota mensual de 1.000 euros? Pues este mes tienes la suerte de que tu cuota mensual sube como la espuma: son 1.000,00 euros de cuota mensual, 30,00 euros de comisión de impagados y, cómo no, los intereses de demora de los 100,00 euros que no has pagado en plazo. Vamos, una alegría. Y a ti que tienes dinero a espuertas. Ya sabes el Banco siempre ayuda.

La comisión de impagados tiene por lo general un importe fijo mínimo (casi siempre son 18,00 euros o 30,00 euros) . Este importe mínimo te lo aplican independientemente de que tu impago sea de 20 euros o de 200 euros. El Banco no conoce el principio de proporcionalidad de las penas. Pobretitos, habrá que darles clases de derecho o más bien de ética.

Pues bien, estas comisiones son igualmente abusivas y nulas y te voy a explicar por qué.

El Servicio de Reclamaciones del Banco de España dice que las comisiones que aplica un Banco a un préstamo tienen que responder a servicios efectivamente prestados. Así lo plasma la Circular 8/1990 de 7 de Septiembre que dictó el Banco de España y que tiene este fantástico título: Transparencia de las operaciones y protección de la clientela (bancaria, se sobreentiende) A mi me encanta el nombre porque es cuanto menos paradójico que tal y como se han desarrollado las actividades de la Banca en este nuestro país sean capaces de poner las palabras Transparencia y protección de la clientela a una de las normas que rijen su actividad. ¿No crees?

Bueno, al ajo, la comisión por cuotas impagadas no es un servicio prestado por el Banco. Es decir, que te giren un recibo a una cuenta abierta en la misma entidad que te gira el recibo y que te concedió la hipoteca y que no lo cobre no supone un gasto al Banco ni de gestión ni de cualquier otro tipo. Que se olvide. No tiene justificación.

Por lo tanto, de conformidad con lo que ordena el propio Banco de España no puede imponerse a un cliente esta comisión porque no responde a un servicio efectivamente prestado. Una razón para no pagarla.

Pero es más, la comisión de impagados no es un servicio prestado por el banco sino que es una sanción por el incumplimiento de tus obligaciones de pago. Los intereses de demora que te cascan con cada impago son igualmente sanciones por el incumplimiento de tus obligaciones de pago. Por lo tanto, si el Banco te aplica intereses de demora y comisión de impagados no hace otra cosa que sancionarte dos veces por el mismo hecho. Es evidente que el Banco tiene predilección por cobrar dos veces por la misma cosa (recordemos el caso de mi amada comisión de apertura y de estudio que son lo mismo pero repetido) Por suerte, esta actitud del Banco no está refrendada por la legislación vigente por lo que la comisión de impagados es una sanción excesiva o desproporcionada y por tanto abusiva que TAMPOCO tienes que pagar.

Concluyendo, que ni intereses de demora ni comisiones de impagados. Estas clausulas que incluyen la totalidad de los préstamos hipotecarios son abusivas tal y como te he detallado.

Si estás en una situación económica dificultosa ten en cuenta esta información para que te sea un poquito más fácil superar el bache. Y si llegas al desagradable momento en que el Juzgado te notifica que te han puesto una ejecución hipotecaria, ten presente que puedes defenderte y reducir tu deuda negándote a pagar estos conceptos.

Como los Bancos se han esmerado mucho en el tema hipotecario, todavía tengo tinta para más clausulas. La próxima semana más.

Espero haberte ayudado!


Una de Intereses Bancarios


Hace unos días, concretamente el día 21 de Enero de 2015, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resolvió una cuestión prejudicial que le había planteado el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Marchena (Sevilla).

Esta resolución sirve a los consumidores para que reclamen a sus entidades bancarias que no les cobren los intereses de demora en sus préstamos cuando se retrasan en el pago de alguna de las cuotas.


 ¿Qué pasaba en el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Marchena?


El Juez del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Marchena tenía en sus manos varios procedimientos de ejecución hipotecaria que habían presentado los Bancos para echar de sus casas a consumidores que habían impagado las cuotas de su hipoteca.

En estos procedimientos de ejecución hipotecaria, los Bancos implicados habían presentado la demanda reclamando el pago a los consumidores de todo el capital de los préstamos hipotecarios que habían firmado en los años 2007 y 2010 y los intereses de demora calculados al tipo señalado en las propias hipotecas (que oscilaba entre el 18% y el 25% anual).

El juez de Marchena aprecia que los intereses de demora calculados en estos casos por los Bancos son abusivos puesto que así lo dispone el artículo 114.3 de la Ley Hipotecaria. Este precepto señala que los intereses de demora en préstamos hipotecarios sobre vivienda habitual no pueden ser superiores al interés legal del dinero multiplicado por 3. En los casos que se encuentra el juez de Marchena en su juzgado los tipos de demora aplicados por los Bancos son de entre el 18% y el 25% anual con lo que superan ampliamente este límite legal.

El problema que se le plantea al juez de Marchena es qué hacer ante el carácter abusivo de los intereses de demora :

¿dejar la deuda sin intereses como dice Europa que hay que hacer en el artículo 6.1 de la Directiva 93/13?

¿o volver a calcular los intereses de demora de estas deudas ajustándolos al interés legal del dinero multiplicado por 3 como dice que hay que hacer la Disposición Transitoria 2ª de la Ley 1/2013?

Ante esta regulación contradictoria por parte de España el juez de Marchena decide preguntar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea qué hacer: ¿elimino los intereses de demora de las deudas o los recalculo al tipo de interés legal multiplicado por 3?


 ¿Qué le contesta el Tribunal de Justicia de la Unión Europea al juez de Marchena?


El Tribunal de Justicia contesta al juez de Marchena que, tratándose de consumidores y clausulas abusivas, es indudable que:

–  los intereses de demora considerados abusivos por el juez deben eliminarse.

–  y es más, no solo pueden ser abusivos los intereses de demora que superen 3 veces el interés legal del dinero, sino que se pueden considerar abusivos intereses de demora que no superen este límite.


Esta información, ¿para qué te sirve como consumidor?


Después de este “rollaco jurídico” veamos como puedes hacer valer tus derechos ante tu Banco con base en este pronunciamiento judicial:

Imagina que estás pasando un mal momento económico y te estás retrasando en el pago de las cuotas de tu hipoteca.

En estos casos el Banco permitirá que pagues las cuotas con retraso y te aplicará en la mayoría de los casos una serie de “recargos por la demora” que suponen que tienes que abonar comisiones por retraso (normalmente 30 euros por cada cuota retrasada) e intereses de demora.

Como consumidor tienes que decirle a tu banco que “nanai de la China”, que no les vas a pagar comisiones de devolución ni intereses de demora, que te cobren la cuota pelada. Digan lo que digan, tú abona la cuota.

Si se ponen “farrucos” y te mantienen los intereses de demora y comisiones de devolución les pides una hoja de reclamaciones y haces constar que has abonado “x euros” para que se aplique al pago de la cuota y no a intereses de demora ni comisiones con los cuáles no estás de acuerdo. Esta hoja – debidamente sellada por el banco – te la guardas y sigues con tu vida.

Cuando pase el tiempo, si tu situación económica mejora, el Banco no te va a reclamar el pago de estas comisiones e intereses de demora que no abonaste y tampoco puede darte de alta en registros de morosos porque has mostrado tu disconformidad con la existencia de la deuda.

Por el contrario, si con el paso del tiempo tu situación económica empeora y todo el asunto desemboca en el temido procedimiento de ejecución hipotecaria por el que el Banco te quiere echar de tu casa, el juez que conozca del tema no podrá aceptar que se te reclamen intereses de demora abusivos porque así lo dice Europa ni tampoco las comisiones de devolución – merecen un post aparte pero son igualmente abusivas –

Por último, informarte que la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea se refiere a hipotecas, pero la nulidad por abusiva de intereses de demora se puede extender a cualquier tipo de producto, no solo préstamos hipotecarios, por lo que los intereses de demora pueden ser abusivos aunque se deriven de otro tipo de préstamos (en estos casos los juzgados suelen entender que son abusivos si superan el interés legal del dinero multiplicado por 2,5) Por lo tanto, en estos casos, tampoco tienes por qué abonarlos.

Resumiendo, no el Gobierno Español, sino Europa te ampara en el impago de intereses de demora abusivos en contratos suscritos con consumidores.

Espero haberte sido de ayuda!