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JUZGADOS Y TITULIZACIONES: Melodías de ayer y de siempre (II)


Hello everybody! Entono el mea culpa. Sí, sí, han sido muchos días y muchas noches sin publicar la esperada y, espero, también aclamada segunda parte de esta maravillosa serie relativa a las titulizaciones y el mundo real.

Lo sé, ha sido mucho tiempo sin dormir, revisando diariamente el blog de Ciudadana K con la esperanza de conocer cómo el coro barceloní solucionó su desarmonía. Soy consciente, te dejé en la obertura y ni siquiera tuve la poca vergüenza de presentarte al coro. Ni un mínimo de decencia tuve, oye… Bueno, pelillos a la mar, nunca es tarde si la dicha es buena.

Así que, tranqui tronco, que una vez expuesta la obertura es hora de disfrutar cual enano del coro puesto que lo que viene después afectará seriamente a tus delicados oídos.


CORO DE LA CIUDAD CONDAL


Como te iba diciendo en el post Juzgados y titulizaciones: Melodías de ayer y de siempre (I)  el coro compuesto por los jueces de los 58 juzgados de primera instancia de la ciudad condal estaba pasando un mal momento. Todos eran conscientes de ello. Y es que corrían el riesgo de dejar de ser considerados el Orfeón Donostiarra de la judicatura para convertirse en un Dreamtheater cualquiera, esto es, una banda de virtuosos cuya música, buenísima hasta reventarte los oídos, es tan ecléctica que cuando compras la entrada de un concierto te regalan directamente un ibuprofeno bebible.

Así pues, todos los jueces reunidos en el vestíbulo del conservatorio bajo la música infernal que reinaba en dicho espacio decidieron darse un respiro y poner en soledad sus cerebros a la obra en el mejor sitio para estos fines: una cabina insonorizada. En la cabina como te puedes imaginar, cada loco son su tema, nunca mejor dicho. Cada uno de los jueces y juezas dejó a un lado la música clásica y el rock electrónico, y se imbuyó en la melodía que mejor le pareció: algunos optaron por deleitarse con los espirituales cantos tibetanos, otros recordaban sus épocas de estudiante, qué libertad! y se lanzaron al reagge, a la salsa, al regeton, incluso algunos, sorprendentemente, se permitieron acudir a la música protesta; al flamenco, los menos…. Y no había manera, no les funcionaba a ninguno: Era escuchar la palabra TITULIZACIÓN y nada, unos gallos… que ni el representante español de Eurovisión del año pasado.

Sin embargo, cuando estaban a punto de tirar la toalla uno de ellos salió triunfante de su cabina insonorizada tarareando sin problema My Way. Sí, sí, esa canción tan famosa. Se reconocía bastante bien pero sonaba un tanto raruna… El juez que podía considerarse el más friki de todos (se leía el BOE todos los días y, no solo eso, también era aficionado a la Historia, habrase visto!) lo reconoció al instante: Lo que cantaba el compañero era PUNK! Concretamente My Way performing by Sid Vicious. Rápidamente buscaron la partitura y EUREKA: La encontraron. Se pusieron a entonar y SÍ! Sonaba como el culo pero sonaba acompasado! Bien! Qué liberación!

A toro pasado se dieron cuenta de que la solución la habían tenido ahí a tiro de piedra si hubieran sido más creativos: El punk reunía todas las características necesarias para lidiar con este asunto; tantos años de desempeño judicial les había hecho olvidar que el punk no tenía por qué ser armonioso, nació para romper lo establecido pero, dada su impresionante versatilidad, lo mismo servía para romperlo que para mantenerlo. Qué gran género!

Así llegó a nuestra vida la primera piedra contra la defensa del ciudadano en esta materia la cual acordaron titular: CONCLUSIONES DE LA REUNIÓN DE UNIFICACIÓN DE CRITERIOS EN MATERIA DE PRÉSTAMOS / CRÉDITOS GARANTIZADOS CON HIPOTECA QUE HAN SIDO OBJETO DE TITULIZACIÓN 


“MY WAY” PERFORMING BY SID VICIOUS


 

Que sí, no te impacientes, que ya te explico en easy listening My Way…

Como puedes observar con una amena lectura de las Conclusiones, los jueces de Barcelona hacen supuesto de la cuestión y parten de la premisa básica de que la emisión de participaciones o certificados de transmisión hipotecaria no supone una cesión de crédito. Bueno, que no supone una cesión de crédito lo dicen con la boca pequeña, más bien vienen a decir que es una cesión de crédito pero de mentirijillas.

Bajo esta premisa concluyen que en caso de ejecución (ya sea hipotecaria o no hipotecaria) la legitimación activa la ostenta el Banco emisor (se guardan de llamarle cedente) al que denominan Acreedor Primario. Esto del punk, qué invento! Yo nunca vi en mi humilde vida de lectora jurídica lo de “acreedor primario”, deben de haberlo cogido prestado de los tipos de mercado financiero, que ya que estamos con el temita por qué no aprovechar.

Así pues, con base en esta premisa consideran que no hace falta analizar si el préstamo o crédito hipotecario está o no titulizado y consideran válida la cesión del remate por parte del Banco al Fondo de Titulización de Activos.

Con este actuar, los jueces de Barcelona elaboran una partitura a la carta en la que dejan de lado los principios básicos del lenguaje musical aplicables a esta materia: que la titulización es una cesión de crédito con todas las de la ley.

Y no me lo invento yo, lo dicen la Orden EHA /3536/2005 de 10 de Noviembre de determinación de derechos de créditos futuros susceptible de incorporación a fondos de titulización de activos y de habilitación a la CNMV para dictar reglas específicas en materia de contabilidad y obligaciones de información aplicables a los fondos de titulización de activos y sus sociedades gestoras en su artículo Tercero apartado primero que señala que en casos de titulización “La cesión de los derechos de crédito futuros ha de ser plena e incondicionada”

Igualmente, la Ley 62/2003 de 30 de Diciembre de medidas fiscales, administrativas y del orden social en su Exposición de Motivos apartado VI señala: “En lo concerniente al sistema financiero se regula la titulización sintética de préstamos y otros derechos de crédito, que son operaciones que permiten transmitir el riesgo de crédito de una cartera de activos al mercado de capitales a través de un fondo de titulización sin que se produzca la venta de los activos al fondo como en una titulización tradicional

También lo dice la Exposición de Motivos apartado III del Real Decreto 716/2009 de 24 de Abril por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 2/1981 de 25 de Marzo de regulación del Mercado hipotecario y otras normas del sistema hipotecario y financiero al disponer:

“… se introduce también un cierto grado de actualización en el régimen de las participaciones hipotecarias. Queda definitivamente claro que mediante la emisión de participaciones hipotecarias se produce una verdadera cesión de la parte del crédito hipotecario que se participa. La entidad de crédito que emite las participaciones hipotecarias traslada la totalidad del riesgo de la parte del crédito que se cede. Se aclara, además, que cada uno de los títulos de participación hipotecaria representa una participación en un crédito particular, no en un grupo de créditos…”

También, a juicio de esta humilde servidora, se pervierte la finalidad de los artículos 15 de la Ley del Mercado Hipotecario y 30 y 31 del Real Decreto 716/2009 que nacieron para posibilitar que las acciones ejecutivas se interpusieran tanto por el titular de la participación o certificado hipotecario, esto es, el bonista, como por el Banco cuando ambos eran titulares del crédito al no haberse titulizado en un 100%: aquí enlace al Diario 93 del Senado que transcribe la sesión en la que se discutió la redacción del artículo 15 de la Ley del Mercado Hipotecario.

 

Visto lo visto… ¿De verdad que se puede sostener que titulizar no es ceder un crédito en realidad? ¿Se puede sostener que aunque se haya titulizado un préstamo la legitimación para reclamar su pago corresponde al que lo vendió? Que baje Dios y lo vea.

Hasta pronto!

Espero haberte ayudado!