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Guía de hipotecas y clausulas abusivas: Las 9 clausulas abusivas más comunes (I)


Como la mayoría de los ciudadanos de este nuestro país en en algún momento de tu vida  para comprarte una casita para vivir como todo hijo de vecino habrás tenido que ir al Banco, pedirle el dinero y concertar una hipoteca. La hipoteca solo se diferencia del matrimonio en que no es para toda la vida (pero casi) y en que  no hay posibilidad de divorcio salvo mutuo acuerdo. 

Comprada la casa y más feliz que una perdiz ahora solo te queda pagarla . Pero no solo eso, sino que durante 30 o 40 años tendrás que mantener una relación estrecha y estable con tu banco.

Al principio, todo son risas y gloria, pero conforme avanza vuestra relación te vas dando cuenta que el Banco te ha salido un poquitín trilero. Ahora estás un poco mosquead@ porque no tienes claro si te está engañando. ¿Cómo puede hacerte ésto a ti? A ti que le estás danto todo! Tranquil@, no eres el único, muchos otros hipotecantes están como tú o peor.

Hoy haré un pequeño resumen de cómo has llegado a atarte a un Banco por comprar una casa y en sucesivos post te informaré y analizaré las clausulas que te habrá hecho firmar el Banco pero que son abusivas y que, por tanto, no tienes que cumplir.

En defintiva, leídos los posts que iré publicando conocerás qué engaños te está prodigando tu banco y cómo defenderte.


¿Pero cómo he llegado yo aquí?


En el año 2015 la mayoría de los ciudadanos se encuentran “atrapados” en préstamos hipotecarios que les vinculan de por vida.

Un extraterreste que llegara a España de casualidad se preguntaría asombrado: ¿por qué? Ay, amigo! Pues para poder acceder a ese derecho constitucional que es el “DERECHO A UNA VIVIENDA DIGNA” Sí, sí, como lo oyes. Se trata de un derecho reconocido en la Constitución Española en su artículo 47. Este artículo es muy facilito de leer por lo que lo voy a transcribir tal cual lo redactaron allá por el 1978:

“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”

Pues bien, en cumplimiento de este precepto constitucional que es de obligado cumplimiento para nuestros gobernantes, legisladores, jueces y fiscales; en España los poderes públicos han promovido las condiciones necesarias y pertinentes para hacer efectivo el derecho a la vivienda digna y adecuada de los ciudadanos.

La mejor manera que han tenido de posibilitar la materialización de este derecho ha sido dándole CARTA BLANCA a las entidades financieras para que se conviertan en únicas proveedoras de los medios necesarios para poder alcanzar la ansiada vivienda por parte de los ciudadanos. Estos medios son los préstamos.

Pero los poderes públcios no se quedaron ahí, la Constitución también les ordena que eviten la especulación.

¿Y qué hicieron nuestros gobernantes en cumplimiento del mandato constitucional? Pues ya os podéis imaginar: ignorarlo por completo.

Con el objetivo de proporcionar mayores posibilidades de negocio a los Bancos y a los integrantes del proceso de construcción el archiconocido AZNAR en el año 1998 liberalizó el suelo mediante la Ley 6/1998. Esta ley, a grandes rasgos, tuvo dos consecuencias inmediatas: por un lado, la bajada de tipos de interés de los préstamos y por otro, la subida del precio de la vivienda.

A la gente de la calle esta regulación destinada a garantizar el derecho a una vivienda digna y adecuada nos dejó, hablando en plata, bastante jodidos. Resultó que poco a poco los bancos estuvieron dispuestos a prestar cantidades ingentes de dinero a cualquier mileurista que se lo pidiera para adquirir su vivienda. Pero esta disponibilidad no era simple generosidad y compromiso social por parte de los bancos, sino que éstos te exigían que a cambio te comprometieras a pagarles intereses (punto arriba, punto abajo) durante hasta 40 años. En definitiva si te comprabas una casa de 200.000 euros y tenías que pagarla en 40 años, tu casa te iba a costar casi el doble (el doble, sí señores, no me equivoco, las matemáticas no engañan) Y el banco nunca muere, con lo que tiene paciencia y vida suficiente para ir cobrando indefinidamente. Presta 200.000 y recibe 400.000: EL NEGOCIO REDONDO, ¿no crees?

Pero este negocio tan beneficioso para las entidades financieras no les era suficiente dado que Banco y Avaricia son sinónimos. A los bancos esta perita en dulce que le puso en bandeja el Gobierno estatal y las instuticiones europeas les dejaba con hambre por lo que decidieron GANAR MÁS. ¿Cómo? Pues como solo ellos saben hacer: Incluyendo en sus préstamos condiciones abusivas para el consumidor.


Condiciones abusivas comunes en préstamos hipotecarios


A título enumerativo las condiciones abusivas que con mayor incidencia se presentan en los préstamos hipotecarios suscritos con consumidores son las siguientes:

1º La comisión de apertura. Esa que te dice que por estudiarte el préstamo tienes que pagar un 1 o 2% del importe del mismo.

2º. El vencimiento anticipado. Esa que llega a decir en alguna ocasión que si no pagas un mes o se te incendia la casa, tienes que pagar todo lo que debas y todo lo que deberías pagar hasta el año 3000.

3º. Los intereses moratorios. Esa que te dice que si te retrasas en algún pago, te van a cobrar unos intereses elevados. Por mal@.

4º. La clausula suelo. Esa que te dice “Donde dije digo digo Diego”. Si el tipo de interés de tu préstamo en una clausula se dice que es variable (EURIBOR + 0,5 por ejemplo) INOCENTE! Era broma! que el tipo de interés de tu préstamo siempre será al menos un tipo fijo del 2, 3 , 5, etc…

5º Comisiones por cuotas impagadas. Esa que dice que si eres mal@ y no pagas les tienes que pagar además de intereses una comisión fija.

6º. La renuncia a la notificación de la cesión del contrato. Esa que dice que te da igual y no quieres saber si el Banco vende tu hipoteca a alguien, porque te da igual que quien compra sean las hermanitas de la caridad o un fondo buitre. No te importa “cambiar de pareja” sin saberlo. Tú eres muy modern@.

7º. La prohibición de enajenar el inmueble hipotecado. Esa que dice que no puedes vender tu casa aunque quede colgando la hipoteca y encuentres a alguien que lo acepte. Yo, por contra, propongo que den un premio al hipotecado que encuentre en estos tiempos un comprador.

8º. La obligación de contratar productos accesorios o vinculados al préstamo hipotecario. Esa que te obliga a suscribir miles de productos bancarios de la propia entidad para que te concedan el préstamo. A ti no te importa tener que pagar un seguro de 5000 euros anuales cuando la competencia lo oferta por 200 euros.

9º. El IRPH y el EURIBOR. Esa que fija que tu tipo de interés es IRPH o EURIBOR, unos índices manipulables por las propias entidades. Ya me explayaré en su momento.

Las condiciones que detallo son consideradas en numerosas ocasiones abusivas. El carácter abusivo de estas condiciones determinará el abaratamiento de tu préstamo y una serie de consecuencias jurídicas que te protegerán frente a  las actuaciones de las entidades bancarias.

Ahora te pongo deberes: coge tu hipoteca, si no la tienes pídela al Banco o al Notario y empieza a leerla a ver si identificas alguna de estas clausulas. Si no encuentras ninguna, por favor, te pido que me envíes escaneada tu hipoteca para enmarcarla entre mis trofeos (ciudadank@deciudadanaaconsumidora.com).

En próximas “entregas” iré desgranando una a una estas clausulas para que puedas decirle al Banco que tururú, que eso no te lo pueden exigir! Verás que agustico te quedas!

Hasta la próxima semana!

Espero haberte ayudado!


¿Me tiene que indemnizar la aerolínea por los retrasos o cancelaciones del vuelo?


Cuando tienes la suerte de ser agraciado con un retraso o cancelación de tu vuelo te sientes desamparado. Si además te encuentras en el extranjero y no se habla español la barrera idiomática te hace sentir como un simple pedazo de carne con el que pueden hacer lo que quieran. Te dejas llevar con la masa humana de pasajeros a ver si hay suerte y alguno entiende tu idioma y el de las azafatas y azafatos y te explica algo. En ocasiones acabas sentado en un avión que no sabes muy bien a qué destino te llevará. El piloto y el personal de vuelo parece que explican algo interesante que por desgracia no entiendes. Estás nervios@ pero tienes fe, acabarás llegando a tu destino.

Desgraciadamente, con el tema del idioma no te puedo ayudar pero sí con las cosas que puedes exigir a la compañía aérea cuando te encuentras en esta situación.

Si quieres saber qué tienes que hacer para que la compañia aérea te ampare y te abone tu indemnización, sigue leyendo:


De retrasos y cancelaciones


La regulación de los derechos de los pasajeros de vuelos se encuentra en el Reglamento 261/2004. Como casi todos los temas referidos a los consumidores es Europa la que se encarga de fijar los derechos mínimos que nos asisten como tales. En este Reglamento se establecen una serie de derechos de los viajeros en caso de retraso y de cancelación de vuelo.

Europa establece en el Reglamento que si sufres un RETRASO en el vuelo de más de 2 horas tienes dos derechos: el derecho a la información y el derecho a la asistencia.

En los casos de CANCELACIÓN DE VUELO a los derechos anteriores se les suma el derecho a obtener una compensación económica automática de entre 250 y 600 euros; así como el derecho a optar por que se te traslade a su destino en condiciones similares a las contratadas o a que se te reembolse el precio del billete según tú prefieras.

Por lo tanto, en un principio la diferencia entre que tu vuelo sea cancelado o retrasado es muy importante para que puedas percibir la compensación económica automática que establece el Reglamento.

Pero ¿cuál es la diferencia entre retraso y cancelación de vuelo? A efectos prácticos la diferencia estriba en el cambio de número de vuelo, dan igual las horas de demora con las que llegas a tu destino. Es decir, al Reglamento le da igual 8 que 80.

Ejemplo:

Se entiende que tu vuelo se ha retrasado si te llevan a tu destino 50 horas después de la hora en que tenías prevista la llegada pero el vuelo en el que llegas tiene el mismo número que el que figura en el billete que compraste.

Sin embargo, se entiende que hay cancelación de vuelo si te llevan a tu destino 5 horas después de la hora que tenías prevista para tu llegada siempre que el vuelo que te lleva tenga distinto número que el que figura en el billete que compraste.

¿Qué te parece? Divertido, ¿verdad?

Como os podéis imaginar, las compañías aéreas no solían cancelar vuelos, sino “retrasarlos” muuucho tiempo. Esto ocasionó numerosos litigios entre los pasajeros y las compañías que finalmente desembocaron, como no podía ser de otra manera, en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En fecha 19 de Noviembre de 2009 resolvió el conocido como “caso Sturgeon” en el que unas familias austríacas y alemanas querían que se les compensara económicamente por la compañía aérea porque sus vuelos se habían retrasado entre 22 y 25 horas sin ser cancelados

Pues bien, en este contexto el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dijo: Vamos a ver, ¿qué broma es ésta? No tiene sentido que un pasajero que se tira entre 22 y 25 horas esperando que salga su vuelo no sea compensado económicamente porque el vuelo no sea cancelado. Este pasajero sufre los mismos perjuicios que un pasajero al que cancelan su vuelo y tiene que esperar. Así las cosas, el Tribunal de Justicia resuelve que si un vuelo llega a su destino con 3 horas o más de retraso, aunque no se haya cancelado, los pasajeros tienen derecho a la compensación económica automática.

De esta manera, hoy día, tanto si cancelan como si retrasan tu vuelo y llegas al menos 3 horas tarde a tu destino, tienes derecho a la compensación económica automática que establece el Reglamento 261/2004.


Muy bien, entonces ¿qué puedo exigir a la compañía aérea en caso de retraso o cancelación?


a) En caso de retrasos del vuelo cuando la compañía aérea te comunica que tu vuelo ha sido retrasado y llegarás con al menos 2 horas de retraso a tu destino automáticamente surgen una serie de derechos para ti como viajero:

En primer lugar, tienes derecho a la información = Esto quiere decir que la compañía aérea está obligada a entregarte un folleto informativo en el que se reflejen tus derechos como pasajero doliente. Si no lo hace, pídeselo. Si no te lo entregaron y no lo pediste, hazlo constar en la hoja de reclamaciones que presentes. A ver si los inspectores sancionan a la compañía.

En segundo lugar, tienes derecho de atención = Esto quiere decir que la compañía tiene que:

Alimentarte de manera gratuita durante el tiempo de espera

– Permitirte que hagas gratuitamente dos llamadas, envíes correos electrónicos, fax, télex

Darte techo si tienes que esperar más de un día para que salga tu vuelo.

Y en último lugar y solo si tu vuelo se retrasa más de 3 horas tienes derecho a una compensación económica automática de los siguientes importes:

– Si el viaje es de menos de 1500 km = 250 euros

– Si el viaje es de entre 1500 km y 3500 km = 400 euros

– Y en caso que tu vuelo se retrase más de 4 horas y el viaje sea de más de 3500 km600 euros.

b) En casos de cancelación de vuelo tienes los mismos derechos que en los casos de retraso de vuelo pero además tienes derecho a optar por que se te traslade a tu destino final en condiciones similares a las contratadas o que se te devuelva el precio que pagaste por tu billete en el plazo de 7 días.

Estos derechos son los mínimos que establece el Reglamento 261/2004 por lo que nada impide que exijas a la compañía que te abone los gastos que has tenido que soportar como consecuencia del retraso o la cancelación así como los perjuicios que te ha irrogado el llegar tarde a tu destino.


¿Hay casos en que la compañía no tiene por qué indemnizarme a pesar del retraso o la cancelación?


Por supuesto. Hecha la ley, hecha la trampa. En los siguientes casos la compañía no tiene por qué abonarte la compensación económica automática, lo que no quiere decir que no tenga que indemnizarte con los gastos y perjuicios que has sufrido:

1º. Si la compañía te informa de la cancelación del vuelo con al menos 2 semanas de antelación a la hora de salida prevista en el vuelo cancelado.

2º. Si la compañía te informa de la cancelación entre 2 semanas y 7 días de antelación a la hora de salida prevista y te ofrece un transporte alternativo que salga como mucho 2 horas antes de la hora de salida prevista y llegue a tu destino como mucho 4 horas más tarde a la hora de llegada prevista en el vuelo cancelado.

3º. Si la compañía te informa de la cancelación fuera de los plazos anteriores y te ofrece un transporte alternativo que  salga como mucho 1 hora antes de la hora de salida prevista y llegue a tu destino como mucho 2 horas más tarde a la hora de llegada prevista en el vuelo cancelado.

No obstante, como la prueba de haberte informado con tiempo corre de cargo de la compañía aérea, TÚ RECLAMA SIEMPRE.


¿Cómo formalizar mi reclamación?


Lo primero es poner la hoja de reclamaciones a la compañía aérea, bien en el stand del aeropuerto, si te da tiempo, y si no te da tiempo por correo o por internet (si lo permite la compañía)

Transcurrido un tiempo prudencial, yo les daría 1 mesecillo, si no tienes respuesta o la misma no te gusta, ponlo en conocimiento del Ministerio de Fomento (aquí el enlace)

Una vez resuelva el Ministerio, si sigues sin estar conforme, puedes acudir a la vía judicial para lo que necesitarás contactar con un abogado.

Para finalizar, insisto, RECLAMA SIEMPRE para que no queden impunes conductas de estas compañías que no cumplan la ley.

Espero haberte ayudado!


Los abusos de las compañías de teléfono (II)


En el post de la semana pasada te conté qué hay que tener en cuenta a la hora de contratar tu línea de teléfono o internet.

Como ya te anuncié, esta semana te voy a explicar lo que tienes que tener en cuenta para dar de baja tu línea y cómo puedes reclamar a la compañía que cumpla sus obligaciones sin tener que mantener una estrecha y asidua relación con los operadores del servicio de atención al cliente.

Comenzamos!


El hastío


Tras una apacible convivencia con tu compañía de teléfono y/o internet ha llegado el momento de decirle adiós. Esta ruptura es siempre dolorosa porque la compañía, que lo ha dado todo por ti, no alcanza a entender tu decisión. Por mucho que patalee, no le queda otra, no hay relación si dos no quieren.

Una vez le comunicas tu decisión a la compañía, aunque le duela en el alma, tiene la obligación de dar de baja el teléfono o servicio en el plazo de los 2 días siguientes. Este plazo implica que solo pueden cobrarte las llamadas, mensajes, conexiones a internet, etc… que consumas dos días después de comunicar tu decisión de dar de baja el teléfono o servicio. O dicho de otro modo: no tienes que pagar los consumos que sean de fechas posteriores.

Puede ser que lo que pretendas sea cambiar de compañía y mantener tu mismo número de teléfono. La archiconocida portabilidad. Por ley tienes derecho a conservar tu número de teléfono por lo que no pueden ponerte trabas. En este caso, solicitada la portabilidad, la compañía tiene que tramitarla en el plazo de 24 horas.

¿Y qué pasa con las penalizaciones?

Si tu contrato contiene un compromiso de permanencia y te quieres ir de esa compañía antes de que transcurra el plazo señalado tendrás que pagar la penalización pactada. En este tema, no nay tu tía.

Sin embargo, tienes que tener en cuenta que la penalización debe ser justa y proporcional al tiempo que falte para cumplir el compromiso de permanencia.

Por ejemplo, en un contrato en que la penalización pactada sea de 100 euros y el compromiso de permanencia de 12 meses, si quieres darte de baja cuando faltan 4 meses para que finalice el periodo de permanencia la penalización que te tienen que aplicar no será de 100 euros sino de la parte propocional al tiempo que resta por cumplir; es decir: si te aplican 100 euros por 12 meses de permanencia, por 4 meses que te restan de permanencia la penalización será de 33,33 euros.

Y no olvides que NO tienes que respetar el plazo de permanencia ni pagar penalización alguna en caso que la baja venga ocasionada porque la operadora haya cambiado unilateralmente las condiciones del contrato. En estos casos, como te expliqué en el anterior post, tienes derecho a resolver el contrato sin penalización y sin tener que esperar el transcurso del plazo de permanencia pactado.

Una vez has leído este post y el anterior de la serie estarás en condiciones de identificar las malas prácticas y abusos que tratará de colarte tu compañía de teléfonos desde que “os enamoráis” hasta que decides “divorciarte”. Ahora te contaré cómo quejarte y exigir que se respeten tus derechos.


La guerra de los Rose


Una de las cuestiones que más exasperan al usuario de telecomunicaciones es el servicio de atención al cliente.

Haz memoria, ¿cuántas llamadas tienes que hacer para que te resuelvan un  problema? ¿estás contento con el trato que recibes? ¿te atienden con rapidez o has estado a punto de desfallecer esperando que te cojan la llamada o te pasen a un operador competente para tramitar tu petición?

Hoy en día casi todos los ciudadanos tenemos móvil, internet y teléfono fijo. Este es un negocio que proporciona pingües beneficios a las compañías de telecomunicaciones. A título de ejemplo, Telefónica obtuvo un beneficio de 4.593 millones de euros en el año 2013. Y sigue sumando.

A pesar de la extrema rentabilidad que obtienen estas compañías las mismas no tratan con exquisitez a los que les proporcionan sus beneficios: los USUARIOS. Estas compañías son las que acumulan el mayor número de reclamaciones por parte de los consumidores puesto que en numerosas ocasiones incumplen la normativa que protege a los usuarios de estos servicios.

Cuando nos encontramos con problemas con la compañía y tratamos de solucionarlo a través de su teléfono de atención al cliente chocamos con un muro infranqueable que nos conduce a un círculo vicioso de despropósitos. Esa llamada te introduce en un bucle espacio-temporal que acaba hasta con la paciencia de Job. Y en muchos casos, desesperado y hastiado, acabas tirando la toalla. De esta manera la compañía se beneficia de sus malas prácticas y no cambia de actitud. Los consumidores, por regla general, no conocen los mecanismos de protección que el estado pone a su disposición. Solo conocen el servicio de atención al cliente de la propia compañía. Esto supone poner al lobo a cuidar de las ovejas.

Para obtener una solución “neutral”, tan pronto se presenten problemas con tu compañía de teléfono, olvídate del servicio telefónico de atención al cliente: una llamada es suficiente. Cuando llames pide siempre que te den el número de referencia asignado a la reclamación, apúntalo y guárdalo. También pide que te envíen un documento por escrito en que conste la reclamación efectuada. Para que “no se olvide tu reclamación” ataca por tierra, mar y aire, sé pesad@, envíales un correo electrónico con tu reclamación y espera 1 mes.

Si en el plazo de 1 mes no recibes respuesta o solución aceptable a tu problema no vuelvas a llamarles. Sé que es difícil resistirse a la llamadita, pero sabes que será tiempo perdido. Haz uso de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información(aquí el enlace) remitiéndole tu reclamación con copia de la efectuada a la compañía telefónica.

Esta Secretaría, analizará tu reclamación, resolverá y sancionará a la operadora si ha infringido con su actuación normas legales, lo que motivará a la misma a cambiar su actitud.

Pues bien, con este post finalizo por ahora la secuela de los post destinados a ofrecerte una pequeña guía para defenderte a ti mism@ y a los tuyos frente a los oligopolios de telecomunicaciones.

Espero haberte sido de ayuda!


Los abusos de las compañías de teléfono (I)


Con este post inauguro la serie sobre “Los abusos de las compañías de teléfono” que es un tema que da para rato porque ¿quién NO ha tenido alguna vez problemas con su compañía de teléfono? Me atrevo a aventurar que NADIE. Todos hemos padecido de una u otra manera los abusos y malas prácticas que utilizan estas compañías para captar nuevos clientes y obtener más beneficios.

Piénsalo, ¿contrataste con una compañía y te han salido canas esperando que te den el alta?¿te hicieron una oferta irresistible y una vez formalizado el contrato se han olvidado de la oferta y no te la aplican?¿Te han cobrado llamadas, mensajes o conexiones a internet que NO has realizado? ¿Te han cobrado servicios adicionales que NO has contratado?¿Diste de baja tu línea de teléfono o internet y, sin embargo, te siguen girando facturas? ¿Quieres cambiarte de compañía o cancelar el contrato que tienes y te dicen que tienes que pagar un dineral porque aún estás en periodo de permanencia?

Si has sufrido estos problemas y has perdido tu tiempo y paciencia tratando de solucionarlos con el servicio telefónico de atención al cliente de la compañía sigue leyendo para informarte de los abusos cometidos por las compañías telefónicas y qué tienes que hacer para defenderte y no perder tu tiempo y paciencia


Seduciendo a un extraño


Cuando decides contratar un servicio de teléfono, internet y/o móvil te introduces en el apasionante mundo de la búsqueda de ofertas. Comparas unas ofertas con otras siempre con la mosca detrás de la oreja para identificar cuáles son las ventajas e inconvenientes que presenta contratar con cada una de las compañías que operan en el mercado.

En muchas ocasiones la contratación no parte de ti mismo, sino que estás tú tan tranquilo en tu casa con tu compañía de toda la vida y es una operadora competidora la que te pega un telefonazo y mediante una voz irresistible te capta como cliente ofreciéndote condiciones inmejorables.

Sea cual sea el proceso que te lleva a contratar con una u otra compañía, una vez decides unirte a ella para que te preste el servicio de internet, móvil y/o teléfono formalizáis una relación comercial que os vinculará durante al menos 12 meses en la gran mayoría de los casos.

Esto supone un vínculo más duradero que muchas relaciones personales por lo que es MUY IMPORTANTE que guardes el folleto de publicidad o captures la pantalla que refleja la oferta o les pidas que te envíen la oferta por escrito. Así podrás exigirles una vez formalizado el contrato que te apliquen las condiciones que te ofrecieron y no otras más onerosas.

La publicidad que hacen estas compañías para captar clientes mediante ofertas es vinculante. Esto quiere decir que si contratas con una compañía por la oferta que te hizo y a la hora de la verdad no te la aplica tendrás que decirles que se dejen de tonterías y te apliquen las condiciones de la oferta tal y como las indica su publicidad. Si no tienes las condiciones de la oferta por escrito tendrás más difícil justificar tu reclamación; ellos dirán que es tu palabra contra la suya.

Además de ser precavido y guardar la publicidad con la oferta, es MUY IMPORTANTE que les pidas que te entreguen o te envíen por escrito las condiciones del contrato. Una vez las tengas en tu poder, aunque sea un tanto cansino, dedícales un par de minutos y comprueba:

1. Si existe compromiso de permanencia.

Este compromiso en ningún caso puede ser superior a 24 meses.

En su caso, la penalización que te aplicarán si no quieres continuar con el contrato antes del transcurso del periodo de permanencia pactado.

2. Si las condiciones ofertadas en la publicidad son las que se reflejan en tu contrato.

3. Si los precios que te indican incluyen o no IVA.

Las compañías están obligadas a mostrar sus precios finales incluyendo los impuestos aplicables.

4. Y qué plazo tiene la compañía para dar de alta la línea o el servicio. 

El plazo previsto para el alta puede no reflejarse en el contrato. Si es así pregúntales cuándo te darán el alta de la línea o servicio y pídeles que te lo envíen por escrito. Difícilmente lo harán pero tú pídelo.

Si transcurren 10 días y no te han dado de alta la línea desiste del contrato y a otra cosa mariposa. Si la cosa empieza con tan mal pie, mejor dar carpetazo. Ya te están demostrando su nula eficacia.


Maridos y mujeres


Superado el primer paso y más feliz que una perdiz YA TIENES TELÉFONO Y/O INTERNET. Ahora viene la segunda parte: la convivencia.

Lo primero que tiene que hacer la compañía es mudarse a tu casa o a tu móvil. La compañía tiene obligación de dar de alta el servicio en el plazo al que se comprometió en la oferta que te hizo. Si no lo hace, puedes rescindir el contrato sin penalización alguna.

Una vez instalada, durante vuestra relación la operadora tiene que poner todo de su parte para que la misma transcurra como una balsa de aceite. La operadora de telecomunicaciones tiene la obligación de prestarte el servicio con calidad y sin interrupciones. En caso de falta de calidad o de sufrir interrupciones en el servicio tienen que indemnizarte. Si te da muchos problemas tu conexión a internet o el teléfono, reclama sin miedo!

Por otro lado, para evitar el timo de los servicios de tarificación adicional (por ejemplo, llamadas o conexiones a internet desde el extranjero, números 800, SMS Premium) tienes la opción de desactivar estos servicios. Si los desactivas, evitarás sorpresas en la factura.

En cuanto a la temida factura, ésta tiene que reflejar por separado los diferentes conceptos que te están cobrando (las llamadas, las conexiones de datos, los mensajes, los servicios de tarificación adicional, los pagos a plazos del móvil, etc…)

¿Por qué es tan importante que se refleje detalladamente cada concepto facturado?

Porque en caso que no pagues tu factura la compañía SOLO puede suspender la posibilidad de hacer llamadas si impagas el servicio telefónico NO si impagas otro servicio contratado (por ejemplo, no pagas los plazos del móvil). Así que si tienes problemas económicos y pagas parcialmente las facturas, indícales que quieres que ese importe que pagas se aplique al servicio telefónico con el fin de que no te corten el teléfono.

Por último, aclarar que la operadora puede suspender temporalmente la prestación del servicio si estás un mes sin pagar la factura. La medida de suspensión definitiva puede adoptarla la compañía en dos casos: por impagos continuados durante 3 meses o por acumular 2 suspensiones temporales. En ambos casos está obligada a avisarte previamente.

Por tu parte, tienes derecho a rescindir el contrato sin penalización alguna en caso que la compañía modifique las condiciones del contrato. Así sucedió el 1 de Octubre de 2014 con Movistar. La antigua Telefónica modificó las condiciones de tarificación de los contratos al decidir que desde esa fecha comenzaría a cobrar las llamadas al buzón de voz para la recuperación de mensajes. De esta manera, los clientes que hubieran contratado con Movistar con anterioridad al 1 de octubre de 2014 están facultados para rescindir el contrato sin penalización alguna y sin tener que respetar el compromiso de permanencia.

Tras estas indicaciones dirás:

– Me parece muy bonito todo pero si la operadora hace lo que le da la gana ¿como hago que cumpla sus obligaciones? Me tienen hart@ y quiero dejarles pero el servicio de atención al cliente no me resuelve mis problemas.

No te preocupes, hay luz al final del túnel, la próxima semana os contaré cómo dejar a tu compañía de teléfonos sin traumas y cómo evitar hacer más de una llamada al servicio de atención al cliente.

Espero haberte ayudado!