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Una de Intereses Bancarios


Hace unos días, concretamente el día 21 de Enero de 2015, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resolvió una cuestión prejudicial que le había planteado el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Marchena (Sevilla).

Esta resolución sirve a los consumidores para que reclamen a sus entidades bancarias que no les cobren los intereses de demora en sus préstamos cuando se retrasan en el pago de alguna de las cuotas.


 ¿Qué pasaba en el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Marchena?


El Juez del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Marchena tenía en sus manos varios procedimientos de ejecución hipotecaria que habían presentado los Bancos para echar de sus casas a consumidores que habían impagado las cuotas de su hipoteca.

En estos procedimientos de ejecución hipotecaria, los Bancos implicados habían presentado la demanda reclamando el pago a los consumidores de todo el capital de los préstamos hipotecarios que habían firmado en los años 2007 y 2010 y los intereses de demora calculados al tipo señalado en las propias hipotecas (que oscilaba entre el 18% y el 25% anual).

El juez de Marchena aprecia que los intereses de demora calculados en estos casos por los Bancos son abusivos puesto que así lo dispone el artículo 114.3 de la Ley Hipotecaria. Este precepto señala que los intereses de demora en préstamos hipotecarios sobre vivienda habitual no pueden ser superiores al interés legal del dinero multiplicado por 3. En los casos que se encuentra el juez de Marchena en su juzgado los tipos de demora aplicados por los Bancos son de entre el 18% y el 25% anual con lo que superan ampliamente este límite legal.

El problema que se le plantea al juez de Marchena es qué hacer ante el carácter abusivo de los intereses de demora :

¿dejar la deuda sin intereses como dice Europa que hay que hacer en el artículo 6.1 de la Directiva 93/13?

¿o volver a calcular los intereses de demora de estas deudas ajustándolos al interés legal del dinero multiplicado por 3 como dice que hay que hacer la Disposición Transitoria 2ª de la Ley 1/2013?

Ante esta regulación contradictoria por parte de España el juez de Marchena decide preguntar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea qué hacer: ¿elimino los intereses de demora de las deudas o los recalculo al tipo de interés legal multiplicado por 3?


 ¿Qué le contesta el Tribunal de Justicia de la Unión Europea al juez de Marchena?


El Tribunal de Justicia contesta al juez de Marchena que, tratándose de consumidores y clausulas abusivas, es indudable que:

–  los intereses de demora considerados abusivos por el juez deben eliminarse.

–  y es más, no solo pueden ser abusivos los intereses de demora que superen 3 veces el interés legal del dinero, sino que se pueden considerar abusivos intereses de demora que no superen este límite.


Esta información, ¿para qué te sirve como consumidor?


Después de este “rollaco jurídico” veamos como puedes hacer valer tus derechos ante tu Banco con base en este pronunciamiento judicial:

Imagina que estás pasando un mal momento económico y te estás retrasando en el pago de las cuotas de tu hipoteca.

En estos casos el Banco permitirá que pagues las cuotas con retraso y te aplicará en la mayoría de los casos una serie de “recargos por la demora” que suponen que tienes que abonar comisiones por retraso (normalmente 30 euros por cada cuota retrasada) e intereses de demora.

Como consumidor tienes que decirle a tu banco que “nanai de la China”, que no les vas a pagar comisiones de devolución ni intereses de demora, que te cobren la cuota pelada. Digan lo que digan, tú abona la cuota.

Si se ponen “farrucos” y te mantienen los intereses de demora y comisiones de devolución les pides una hoja de reclamaciones y haces constar que has abonado “x euros” para que se aplique al pago de la cuota y no a intereses de demora ni comisiones con los cuáles no estás de acuerdo. Esta hoja – debidamente sellada por el banco – te la guardas y sigues con tu vida.

Cuando pase el tiempo, si tu situación económica mejora, el Banco no te va a reclamar el pago de estas comisiones e intereses de demora que no abonaste y tampoco puede darte de alta en registros de morosos porque has mostrado tu disconformidad con la existencia de la deuda.

Por el contrario, si con el paso del tiempo tu situación económica empeora y todo el asunto desemboca en el temido procedimiento de ejecución hipotecaria por el que el Banco te quiere echar de tu casa, el juez que conozca del tema no podrá aceptar que se te reclamen intereses de demora abusivos porque así lo dice Europa ni tampoco las comisiones de devolución – merecen un post aparte pero son igualmente abusivas –

Por último, informarte que la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea se refiere a hipotecas, pero la nulidad por abusiva de intereses de demora se puede extender a cualquier tipo de producto, no solo préstamos hipotecarios, por lo que los intereses de demora pueden ser abusivos aunque se deriven de otro tipo de préstamos (en estos casos los juzgados suelen entender que son abusivos si superan el interés legal del dinero multiplicado por 2,5) Por lo tanto, en estos casos, tampoco tienes por qué abonarlos.

Resumiendo, no el Gobierno Español, sino Europa te ampara en el impago de intereses de demora abusivos en contratos suscritos con consumidores.

Espero haberte sido de ayuda!


De “Abogada del Diablo” a “Blogger”


Bienvenid@ a mi blog!!! Ponte cómod@, siéntete como en casa, te voy a contar los pasos que he dado en mi vida que me han llevado a publicar este blog y por qué este blog te ayudará:


  Mis primeros pasos: De “Abogada del Diablo a Abogada a Secas”


Desde que era chiquitita he tenido un rádar innato para identificar situaciones injustas. No en vano era conocida en el colegio como la “abogada del diablo” En mi ánimo de defender al más débil no discriminaba a ninguno de mis compañeros de clase. Ante un trato injusto me era imposible no hacer nada en defensa del agraviado, ya fuera el destinatario de la afrenta mi amiga íntima, ya fuera mi más enconado enemigo.

Yo siempre estaba allí para defender a mis compañeros y compañeras frente el machismo, la intolerancia a religiones distintas o al ateísmo (tan innovador en un pueblo de provincias de los años 80), la apología del franquismo o cualquier dictadura, la estigmatización de los hijos e hijas de padres separados o de la pobreza, etc.

Cuando tenía conocimiento de algún comportamiento por parte de profesores o alumnos que atentaba a lo que posteriormente he sabido eran derechos humanos un resorte interno me convertía en una autómata transformándome en una especie de súper heroína. Y allí iba yo, sin escudo, a enfrentarme a quien fuera el causante de la afrenta y exigirle una rectificación.

Como podéis imaginar, los profesores no me tomaban muy en serio y me tildaban de “abogada del diablo”. Entre mis compañeros, sin embargo, gozaba de un gran respeto: Ante situaciones injustas, podían contar con mi amparo incondicional.


 Mi evolución adulta.- De Opositora a Jueces a Abogada a Secas


Pasaron los años y, como era de esperar, estudié Derecho. Cuando cursaba la carrera era joven e idealista por lo que pretendía dedicarme a la impartición de justicia en amparo de los más débiles. Así, tal como suena, de ahí es ná!

Por este motivo una vez aprobada mi última asignatura de la carrera (Derecho internacional privado) me sumergí durante casi 3 años en el maravilloso mundo de los oposiciones a jueces y fiscales. Quería ser jueza de instrucción. Supongo que en algo influyó CSI Las Vegas que era mi serie de cabecera en aquéllas fechas. También veía Perdidos.

No superé las oposiciones pero no fue tiempo perdido, a diferencia del tiempo que dediqué a ver Perdidos a la vista del capítulo final.

“Dejadas” las oposiciones a juez con toda la pena de mi alma pero no sin un cierto sentimiento de liberación decidí dedicarme a la Abogacía. No empezaba de cero pues podía aprovechar todo lo aprendido durante la carrera, durante las oposiciones y durante mi vida como “abogada del diablo” de andar por casa.


Mi madurez.- Mi transmutación De Abogada a Secas a Blogger


Actualmente llevo casi 10 años ejerciendo como Abogada. He visto muchas cosas; muchas de ellas muy injustas. Hoy en día me he dado cuenta que la injusticia va de la mano de la ignorancia.

Desgraciadamente mucha gente ignora sus derechos como consumidor y que hoy en día más que ciudadanos somos consumidores (consumidores de vivienda, de productos bancarios, de suministros de energía, de comida, de ropa, de viajes, de servicios sanitarios, de transporte, etc.). Cada paso que damos en las relaciones sociales para cubrir nuestras necesidades lo damos como consumidores. Y en demasiadas ocasiones cuando contratamos un servicio o adquirimos un producto no se respetan nuestros derechos.

Para que te hagas una idea de lo importante que es el Derecho de Consumo basta citar temas de actualidad que están suponiendo una revolución judicial y social: las clausulas suelo de las hipotecas, los preferentistas o accionistas minoritarios de Bankia, las ejecuciones hipotecarias y desahucios… Son temas en los que se vulneraron derechos de los consumidores por parte de entidades financieras o el propio Estado y que se están “corrigiendo” a golpe de Sentencia.

Yo, gracias a mi profesión, he aprendido mucho de derechos del consumidor y me gustaría compartir contigo las cosas que he aprendido para que sepas cuáles son tus derechos y cómo ejercitarlos de manera que la vulneración de los mismos no quede impune. Esta y no otra es la razón de ser de este blog.

Espero serte de ayuda!